Cuando una planta decide que quiere datos de sensores de sus máquinas, la siguiente decisión llega enseguida. Se puede pagar a una empresa de desarrollo para que construya un sistema desde cero, o se puede partir de una plataforma de software que ya existe, normalmente con un integrador que se encarga de la puesta en marcha. Ambas vías se venden como soluciones de IoT industrial, y sobre el papel las propuestas pueden parecerse. Pero difieren mucho en lo que cuestan a tres años, en lo que tardan y en lo difícil que resulta abandonarlas.

Este artículo repasa los tipos de empresas con los que se va a encontrar, lo que cuesta cada vía en un ejemplo con cifras, cuánto tarda cada una y qué preguntar antes de firmar nada.

Lo esencial

  • El desarrollo a medida tiene sentido cuando el sistema es su producto o los requisitos son poco habituales; para una monitorización estándar suele ser la vía cara.
  • En un ejemplo con 80 sensores, un desarrollo a medida costó unas seis veces más a tres años que una plataforma con un integrador.
  • Los plazos difieren aún más que los presupuestos: meses de trabajo de software frente a semanas que dependen sobre todo de la entrega del hardware y de la instalación.
  • La dependencia del proveedor se decide en el contrato y en los protocolos, así que conviene preguntar por la propiedad del código, la exportación de datos y los estándares de los dispositivos antes de la primera factura.

¿Qué son los servicios de IoT industrial?

La expresión «servicios de IoT industrial» abarca cuatro tipos de trabajo bastante distintos, y la mayoría de las propuestas agrupan varios sin decir cuáles.

La consultoría de IoT industrial es la parte de asesoramiento: qué máquinas supervisar, qué mediciones anticipan sus averías, cómo es la justificación económica y qué tecnología encaja en la instalación. Un buen consultor puede evitar que se supervisen las cosas equivocadas. La consultoría por sí sola entrega un plan, y la construcción e instalación del sistema siguen corriendo a cargo de otros.

El desarrollo consiste en escribir software: el firmware de los dispositivos, el backend que recibe y almacena los datos, la interfaz web, la lógica de alertas y las integraciones con sus otros sistemas. La mayor parte del presupuesto de un proyecto a medida se va en esta parte.

La integración consiste en conectar piezas existentes. Un integrador selecciona sensores y pasarelas, los instala, configura una plataforma, asigna los datos, prepara dashboards y alertas, y conecta el resultado con lo que la planta ya utiliza, como un sistema de mantenimiento o un sistema de gestión de edificios.

Los servicios gestionados cubren los años posteriores a la puesta en marcha: supervisar el propio sistema, sustituir baterías y sensores averiados, ajustar los límites de alerta y responder cuando algo deja de enviar datos. Algunas empresas los venden como una cuota mensual por instalación. Si le ofrecen uno, pregunte exactamente qué incluye: cambios de batería, visitas a la instalación y con qué rapidez alguien revisa un dispositivo que deja de enviar datos.

Antes de comparar presupuestos, conviene marcar a cuál de los cuatro pertenece cada partida. Dos propuestas con el mismo total pueden contener combinaciones muy diferentes.

¿Qué hacen las empresas de IoT industrial?

Las empresas de IoT industrial se dividen en unos pocos grupos, y sus incentivos explican mucho de las propuestas que redactan.

Las empresas de desarrollo a medida venden horas. Su punto fuerte es construir exactamente lo que se les especifica, y su recomendación natural es un software escrito para usted. Muchas son excelentes, y para un problema poco habitual pueden ser la única opción.

Los integradores de sistemas venden proyectos y servicio continuado. La mayoría trabaja con una o unas pocas plataformas que conoce bien, más el hardware que las acompaña. Su recomendación natural es la plataforma en la que está certificado.

Los proveedores de plataformas venden suscripciones. Ofrecen la capa de software (conexión de dispositivos, almacenamiento de datos, dashboards, reglas, alertas, acceso de usuarios) y esperan que la configure usted o un integrador.

Los fabricantes de hardware venden sensores, pasarelas y controladores. Muchos incluyen software con sus dispositivos, lo que resulta cómodo hasta que se quiere añadir una segunda marca.

Ninguno de estos incentivos es un problema en sí mismo. Un buen hábito es preguntar a cada empresa cuáles de sus recomendaciones haría si no ganara nada con ellas, y comparar al menos una propuesta de un grupo distinto.

Las referencias dicen más que las presentaciones, sea cual sea el grupo al que pertenezca una empresa. Pida como referencia una instalación con una combinación de máquinas parecida que lleve al menos un año funcionando, y pregunte a ese cliente tres cosas: qué falló después de la puesta en marcha, con qué rapidez respondió la empresa y cuántas veces hubo que reajustar los límites de alerta antes de que el equipo de mantenimiento confiara en ellos. Una empresa con varias instalaciones que llevan años funcionando en su sector ya se ha topado con la mayoría de los problemas que encontrará su proyecto, desde la cobertura de radio en naves con estructura de acero hasta sensores montados en el lado equivocado de la carcasa de un rodamiento.

¿Cuánto cuestan los servicios de desarrollo de IoT industrial?

Los precios varían mucho según el país, la empresa y el alcance, así que aquí va un ejemplo con los cálculos a la vista. Las cifras son inventadas para este ejemplo, no presupuestos reales.

El proyecto: un fabricante quiere supervisar 80 máquinas en dos plantas con sensores inalámbricos de vibración, temperatura y energía, verlo todo en dashboards y enviar alertas al equipo de mantenimiento. Suponemos una tarifa media de 90 € por hora para la ingeniería externa en ambas vías.

Partida de coste a tres años Empresa de desarrollo a medida Plataforma más integrador
Análisis inicial y desarrollo 1.200 horas: 108.000 € 120 horas de configuración: 10.800 €
Alojamiento y operación 500 € al mes: 18.000 € Incluido en la suscripción
Suscripción de software Ninguna Ejemplo de 145 € al mes: 5.220 €
Mantenimiento y cambios 15 % del desarrollo al año: 48.600 € 40 horas al año: 10.800 €
Total a tres años unos 175.000 € unos 27.000 €

El hardware queda fuera de ambas columnas porque es el mismo en los dos casos. En este ejemplo podrían ser 80 sensores a unos 200 € cada uno y un par de pasarelas, es decir, entre 17.000 y 18.000 € aproximadamente, que se pagarían en cualquiera de las dos vías.

Hay dos costes más que no aparecen en ningún presupuesto. El primero es el tiempo interno: alguien de mantenimiento tiene que recorrer las máquinas con el instalador, acordar los límites de alerta y responder preguntas, lo que suele llevar unos días por planta durante el primer mes. El segundo es el acceso. Montar un sensor con batería lleva minutos, pero las máquinas situadas en zonas protegidas pueden requerir una parada planificada o un permiso de trabajo, y esa programación puede alargar una instalación de un día a varias semanas.

La cifra del 15 % para mantenimiento es una regla práctica habitual en el software a medida, y cubre corrección de errores, actualizaciones de seguridad, actualizaciones de dependencias y pequeños cambios. Sin ese presupuesto, las bibliotecas y los sistemas operativos se quedan desfasados y los parches de seguridad se acumulan.

El desarrollo a medida sale ganando en algunas situaciones. Si el sistema de monitorización es en sí el producto, por ejemplo para un fabricante de maquinaria que quiere funciones conectadas en cada máquina que vende, ser dueño del código puede compensar el coste. Si el procesamiento de datos es poco habitual, como el análisis de formas de onda de alta frecuencia en la propia instalación, puede que una plataforma no encaje. Y a muy gran escala, las tarifas por dispositivo acaban sumando más de lo que costaría un equipo propio.

Los 145 € al mes de la tabla coinciden con los precios publicados de Kilo para el plan Pro, que cubre hasta 100 dispositivos, así que las 80 máquinas caben con margen para crecer, y las pasarelas no cuentan para ese número. El hardware sigue siendo una compra aparte, a cualquier proveedor. Parte de las 120 horas del integrador también puede reducirse, porque se puede describir el objetivo a Kilo AI para que añada los dispositivos y cree las reglas y las alarmas.

¿Cuánto se tarda en desarrollar un proyecto de IoT industrial?

El tiempo suele ser la diferencia más grande, porque cada mes sin el sistema es un mes más con los problemas que debía resolver.

Un desarrollo a medida suele pasar por análisis, diseño, desarrollo, piloto y despliegue. Solo el análisis y el diseño llevan a menudo de uno a dos meses. Escribir y probar el software para un proyecto como el anterior puede llevar otros tres a seis meses, y el piloto suele sacar a la luz cambios que añaden más tiempo. En total, eso puede suponer de seis a nueve meses desde el contrato hasta el despliegue para un proyecto de este tamaño, y más si hay firmware de por medio.

En una plataforma, el software ya existe, así que el calendario se desplaza al trabajo físico. Pedir el hardware puede llevar unas semanas, montar sensores con batería en las máquinas lleva de horas a días según el acceso, y configurar dashboards y alertas, unos días. Tener un piloto en marcha en una línea de producción en el plazo de un mes es realista. El paso más lento suele ser interno: acordar quién recibe cada alerta y qué hace con ella. El acceso a la red también puede añadir semanas: si la pasarela necesita una conexión que debe aprobar el departamento de TI, esa aprobación puede tardar más que montar todos los sensores de la planta.

En cualquiera de las dos vías, se puede hacer un piloto corto con cinco a diez máquinas antes del despliegue completo. Muestra cómo son las lecturas en sus propios equipos y a qué alertas reacciona la gente.

Cómo evitar el vendor lock-in en las soluciones de IoT industrial

La dependencia del proveedor suele nacer de decisiones que al principio parecían menores. Estas preguntas cubren la mayor parte, y las respuestas deben quedar en el contrato firmado:

  1. ¿Quién es el propietario del código? En un desarrollo a medida, el contrato debe transferir el código fuente y el derecho a modificarlo, junto con documentación que otra empresa pueda utilizar.
  2. ¿Se pueden exportar los datos en bruto? Lo que interesa es disponer de las lecturas históricas en un formato utilizable mediante una API o una exportación, no solo como capturas de pantalla de los dashboards.
  3. ¿Los dispositivos usan estándares abiertos? Los sensores que hablan LoRaWAN, MQTT u otro protocolo documentado pueden migrar a otra plataforma; los dispositivos que solo se comunican con la nube de un proveedor, no.
  4. ¿Puede hacerse cargo otro integrador? Si el sistema depende de los conocimientos de una sola persona o de una herramienta de configuración propietaria, pregunte cómo se haría un traspaso.
  5. ¿Qué ocurre al terminar el contrato? Revise los plazos de preaviso, la conservación de los datos tras la cancelación y si los dispositivos siguen funcionando durante la transición.
  6. ¿Cómo se gestionan las subidas de precio? Las suscripciones y los contratos de servicio plurianuales deben indicar cómo pueden cambiar los precios.

Preguntas frecuentes sobre soluciones de IoT industrial

¿Qué incluye la consultoría de IoT industrial?

Normalmente, una revisión de los activos, una lista breve de casos de uso ordenados por valor de negocio, una recomendación tecnológica y un plan piloto. Algunos consultores también dirigen la selección de proveedores. Conviene preguntar si el consultor cobra comisiones de algún proveedor que pudiera recomendar.

¿Las empresas de IoT industrial suministran los sensores?

Los integradores y los fabricantes de hardware suelen hacerlo; las empresas de desarrollo a medida y los proveedores de plataformas a menudo no, y esperan que el hardware se compre por separado. Comprarlo por separado da más opciones, pero aun así alguien tiene que responsabilizarse de montar, emparejar y comprobar cada dispositivo.

¿De quién son los datos en las soluciones de IoT industrial?

Depende por completo del contrato. Tanto las condiciones de servicio de las plataformas como los contratos de desarrollo definen a quién pertenecen las lecturas, los datos derivados y las configuraciones, y quién puede usarlos para otros fines, como la mejora del producto. Lea esa cláusula antes de firmar, sobre todo si los datos revelan volúmenes de producción.

¿Merece la pena desarrollar software de IoT industrial para una planta pequeña?

Rara vez, para una monitorización estándar. Una planta pequeña suele necesitar el mismo puñado de funciones que todas las demás, y los costes fijos del software a medida, como las actualizaciones de seguridad, el alojamiento y un desarrollador que siga conociendo el código, no se reducen con el tamaño de la planta.

Antes de comprometerse con cualquiera de las dos vías, instale sensores en las cinco máquinas cuyas averías le cuestan más y déjelos funcionando un mes, con el equipo de mantenimiento recibiendo las alertas. Si las lecturas cambian lo que hace el equipo en sus rondas, sabrá cuánto vale el despliegue, y con el plan gratuito de Kilo lo único que tendrá que comprar ese mes es el hardware.